Far far away

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Far far away, behind the word mountains, far from the countries Vokalia and Consonantia, there live the blind texts

Behind the word mountains

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Far from the countries Vokalia

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There live the blind texts

There live the blind texts

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Pescando por Tenerife

Aprovechando un viaje de trabajo, decidí tomarme además otros días de relax para disfrutar con la mujer y unos amigos.
Como no podía ser de otro modo, mi nueva caña Daiwa Exceler Travel fue lo primero que metí en la maleta, junto a un Shimano Stradic 5000FJ y una mochila con varios tipos de señuelos y accesorios. Puesto que es una vara dura, me llevé minnows de 15 a 19cm, algún popper y pencil, un par de vinilos plomados y varios jigs.

Esta vez no conseguí contactar con nadie que me pudiera guiar un poco sobre las zonas que podrían ser más fructíferas cerca de donde tenía el hotel.
Por tanto lo primero tocaba hacer un poco de «turismo» a pie, buscando algún rinconcito que me diera buenas vibraciones y que fuera bastante accesible sin tener que desplazarme muchos kilómetros. Y es que compatibilizar trabajo, parienta, vacaciones y pesca, es harto complicado. Aún así pude hacer un par de escapaditas.

En la siguiente imagen os muestro dónde me alojaba, y que está situado en la cara Oeste, cerca de una conocida zona turística, Los Gigantes.

hotel_tenerife

Me habían advertido que los mejores sitios de pesca están en el Norte de la isla, y que no esperara demasiado de la zona donde iba a probar, pero bueno había que intentarlo. Y es que en Tenerife, mires donde mires, las calas son impresionantes y a simple vista en cualquier punto desearíamos echar unos lances.

Y si no, mirad qué paisajes:

IMG_4467

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No me diréis que en cualquiera de ellos no esperaríais capturar ese soñado jurel canario …

Bueno, pues la primera salida la hice justo enfrente del hotel, un roquedo donde el día anterior había visto unos abueletes pescar a corcho con miga de pan. Supuse que si había pez pequeño, alguna alimaña podría salir también. Allí tuve tres toques pero no conseguí clavar nada. De camino al hotel seguía pensando cómo podía ser que allí no hubiera nada … pero bueno, tampoco pretendía llegar y besar el santo.

Al día siguiente con la mujer nos dedicamos a pasear por pueblecitos de alrededor, sin dejar pasar ni un solo recoveco, y revisando bien la zona. No es lo mismo ir de día, que bajar por esos pedreros de noche. Hay que ir con mucho cuidado para no tener ningún disgusto.

Finalmente encontré un par de sitios ideales. Buen acceso, sin bañistas, sin prohibición de pesca, y bastante cómodos por ser llanos. Tomada buena nota, preparé los aparejos para el día siguiente.

Me levanté a las 5:30h para estar en el pesquero sobre las 6:30h, y aprovechar un poco la noche y la amanecida. Tened en cuenta que allí el sol comienza a salir sobre las 7:30h

Empecé con grandes minnows tentando al espetón (o bicuda como la llaman por allí). Primero con colores llamativos (Mommotti 190 color amarillo flúor y blanco que tantas alegrías nos ha dado en meses pasados), y luego cambié a color natural, con el YKR Makina. A los diez lances, noto mi primera picada, POR FIN!!

La caña doblaba y mucho … los cabezazos eran típicos de barracuda, pero vaya animal debía ser … he sacado algún ejemplar de más de 4kg y no tiraba como aquello, pero claro, estábamos en Canarias y tal vez allí tenían más energía. Después de un par de minutos de dura lucha, apareció frente a mi un espetón de tamaño imponente, le echaría más de un metro seguro, y, según el tamaño de la cabeza, era más grande que la mayor que había sacado hasta la fecha. La traje hasta los pies, venía clavada del lateral de la cabeza, por debajo del ojo. Como no llevaba salabre intenté bajar hasta tenerla a un metro de altura aproximadamente, pero sin sacadera ya me veía venir problemas. Y así fue, recurrí a intentar elevarla por el trenzado, pero en cuanto la levanté un palmo, el triple desgarró la piel y se soltó. Una auténtica lástima porque no pude hacerle foto, pero ahí me quedará para el recuerdo 🙂

Con los ánimos ya por las nubes, y repuesto de la emoción de mi primera captura, revisé el bajo y me puse de nuevo a la faena. Al poco, otra picada … esta vez tiraba mucho menos, pero era barracuda sin duda. Este ejemplar más pequeño sí pude vararlo, fotografiarlo y liberarlo sin problemas.

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Después de esta, cesó la actividad nocturna, el sol salío y me dispuse a tentar en superficie a las anjovas, con paseantes, poppers y pencils. Ni rastro de ellas ni de ataques en superficie.

Así que me decidí a rastrear las capas inferiores, con jigs. Le metí un MajorCraft Jigpara en 30g. color rosa, dejándolo caer hasta el fondo y recuperándolo en dientes de sierra.

Ya al segundo lance, noté una buena picada y como si se enrocara algo, desclavándose de inmediato. A la siguiente, más de lo mismo, pero esta vez con un  buen cachete logré clavar la pieza. Tras unos breves tirones, salió sin problemas. Lo que apareció fue una cosa feísima … era mi primer «lagarto» (Synodus synodus)

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Los siguientes lances dieron con sendas capturas de estos peces, denotando la tremenda voracidad de esta especie de cabeza de serpiente y mandíbula de cocodrilo. Era tocar el jig la arena y ya había uno al otro lado de la línea. Alguno de ellos superaba el kilo de peso.

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Pasé un rato divertido con ellos, y, entre lagarto y lagarto, se dejó ver el pez más vistoso que jamás he pescado a spinning. Se trataba de una Damisela Canaria macho, que supongo atacaría más por territorialidad que por alimentarse, aunque nunca se sabe. Era más o menos del tamaño de la palma de mi mano, o sea, un ejemplar ya adulto.

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Precioso verdad?
Con esta magnífica captura finalicé esta bonita jornada.
Evidentemente todo fue desanzuelado con cuidado y devuelto al agua.

Lamentablemente fue mi última salida. Tenía planeado visitar otro punto que ya tenía estudiado, pero el tiempo lo tenía demasiado justo y tampoco quería ir estresado el último día con el vuelo etc.
Me quedé con ganas de más pero muy satisfecho. El mero hecho de no saber qué te puedes encontrar colgando del puntero hace de la pesca todo un placer.

Con total seguridad habrá futuras incursiones a la isla, y espero estén más enfocadas a la pesca (¿un desembarco del Team Spinning Valencia quizá? Ahí dejo el reto …). Sin duda es un destino bastante asequible y con infinitas posibilidades.

Ya para finalizar, os dejo un pequeño vídeo donde muestro los «spots» que visité, por si le pueden servir de guía a futuros visitantes que, como yo, van un poco perdidos.

Espero que os guste!

One comment to Pescando por Tenerife

  • René

    Bonitos peces! Haber si a la proxima das con los famossos jureles canarios y nos pones los dientes largos, jejeje. Saludos compañero.

    Reply

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